Maia Rizza es Licenciada en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Rosario. En sus comienzos de la carrera no sabía de qué iba a trabajar a futuro pero estaba segura de dos cosas: amaba la música y la comunicación.

Nunca se quedó quieta y por eso la vida la fue llevando a un trabajo que lo realiza con mucha pasión y profesionalismo, ella es Agente de Prensa. ¡Conocé su historia con sus propias palabras!

Contame sobre tus comienzos en la comunicación…

Mis primeros pasos con la comunicación fue entrar a la carrera de Comunicación Social en el año 98. Sabía que quería eso pero no sabía que quería hacer. Siempre me gustó el tema de medios, entré por eso a estudiar. No sabía de lo que hoy hago, yo soy Agente de Prensa, Jefa de Prensa, se dice más o menos así. No sabía que esto era una profesión, ni que existía… De hecho cuando yo empecé éramos 2 o 3 que hacíamos y comencé muy de casualidad.

En realidad yo estudiaba y mis papás tenían una sala de teatro independiente acá en Rosario, el Centro de Estudios Teatrales y yo te estoy hablando de una época donde no había Internet, no había nada. Y yo hacía la boleteria en la noche en la sala de teatro de mis papás. Y en la sala había obras que eran del grupo y otras que se alquilaban y en ese momento yo veía que todo era mucho trabajo. Lo que se hacía era sacar las fotocopias de las gacetillas y cada grupo doblar, abrochar, escribir el nombre del periodista, llevar a todas las radios y los medios, las gacetillas escritas.

Un día así como ¡Una revelaciooon! Yo le digo a mi papá: Che papi, por qué no me encargo yo que me den el material y hacemos en una sola hoja lo de todas las obras de la sala y lo mandamos. Terminó siendo eso como una cosa más, que hoy yo entiendo es como la difusión institucional de la sala. En ese momento veía que era un gastadero de plata y fue para tratar de hacer las cosas más fáciles. Y así fue como un paso fue llevando a otro.

En el 2001 hacen ahí una obra llamada “Almas Fatales” y el director me dice: “Che Maia por qué no te encargas vos de darnos una mano con los medios como vos estudias comunicación”… Y armé una gacetilla como más o menos sabía que se armaba y empecé a llevar a los medios, no conocía a nadie, veía, iba, me presentaba.. Tenía un par de profesores de la facultad, Toto Verna era un profesor mio y trabajaba en La Capital entonces por ejemplo yo a La Capital le mandaba todo a Toto porque era la única persona que conocía y así empecé.

A esa obra por suerte le fue muy bien dentro del teatro independiente, despertó mucho interés en los periodistas, ganó un montón de premios. Y después a Toto lo llaman para hacer prensa de un recital de Melingo y de Pequeñas Orquestas Reincidentes en el CEC y como él era periodista de La Capital dijo “yo no puedo hacerlo” y como sabía de mí, me llamó porque veía que yo laburaba bien. Hago la prensa en eso y después fue como un camino paso a paso. Laburé muchos años con cosas independientes, de teatro, música independiente. Justo hace poco cumplí 15 años con All Press, o sea 15 años atrás… Que eso es, bueno, después sacamos las cuenta (risas).

Me llaman de All Press que hoy por hoy es una de las productoras más grandes de espectáculos que hay acá en este momento. El dueño es Gustavo Granato y antes trabajaba con Claudio Joison, un productor también muy grande de la ciudad. Justo en ese momento se habían separado, Gustavo se puso su productora. La persona que hacía la prensa (Genoveva), en ese momento, se había quedado laburando con Claudio y ellos justo necesitaban a alguien. Preguntaron en La Capital, ahí les dijeron “mirá llamala a esta chica”… Voy, hago una entrevista y dijimos bueno, vamos a ver qué pasa. Probemos dos shows a ver si a vos te gusta y si a mi me gusta como laburas vos… Y así arranqué.

Lo que a mi se me dio de golpe y fue un cambio muy grande, fue de trabajar con cosas de teatro independiente, que es uno de mis mayores valores, y de golpe en el segundo show que trabajé con ellos, fue Divididos por ejemplo. Por más que yo hoy sigo laburando con cosas independientes y me encanta hacer eso que de hecho es una de las cosas que más me gusta, desarrollar artistas nuevos, me dió como una base.

A ver, es muy fácil hacerle prensa a Divididos. Tenés que avisar que vienen y la gente ya sabe quiénes son y está buenísimo. En cambio si uno hiciese sólo prensa a eso sería un trabajo más administrativo digamos. Pero lo bueno para mi es tener todo ese recorrido de haber hecho las inferiores. Saber cómo se trabaja. Que hoy por hoy trabajo con un montón de artistas que recién empiezan y no es lo mismo hacerle prensa al show de Divididos, que a un artista que recién empieza y eso creo que me lo dieron todos los años de haber arrancado bien de abajo. Literalmente bien de abajo.

¿Qué es lo que más disfrutas de tu trabajo?

Yo disfruto todo, en primer lugar es lo que hice toda mi vida. Trabajé en una inmobiliaria en un momento un año de mi vida, pero nunca trabajé de otra cosa que no sea esto sacando ese año en la inmobiliaria. Realmente la profesión me ha dado muchos amigos tanto músicos o artistas, digo músicos porque después la vida me ha llevado a que por lo general haga más cosas de música que otras disciplinas.

 Fundamentalmente yo disfruto de la música. Estudio música desde que tengo 6 años, para mí la música siempre fue algo muy importante en mi vida y poder disfrutarlo desde este lado. También la cuestión de la no rutina de que todos los días son distintos, ni hablar de los horarios que a veces es estresante porque así como manejas los horarios a veces son 20 horas trabajando por día, pero la dinámica del trabajo y la gente con la que uno se relaciona es lo que más disfruto. Y sentir que uno aporta.

Ahora se conoce un poco más el trabajo que hago yo. Pero durante muchos años me preguntaban ¿Qué haces? Prensa. Prensa de espectáculos decía yo. Y me decían ¿ah, trabajas en La Capital? Siempre me preguntaban eso y siempre me rio, la sensación de que es un trabajo silencioso que la gente no conoce, cuando digo la gente me refiero al común de la gente que está en su casa y que va a ver un espectáculo y no sabe todo el laburo que hay atrás y dentro de todo el laburo que hay atrás es lo que yo hago específicamente, probablemente no saben que existe y me gusta ser un engranaje que le aporta a la parte cultural.

Me gusta ayudar cuando hay artistas nuevos de acá de Rosario o de afuera y vas construyendo paso a paso la carrera. Cuando ves los resultados, que los conocen y que empiezan a moverse, a vender tickets, a sonar en las radios y que la gente los reconozca y los reconoce como bueno artistas, esa parte me gusta. Saber que contribuí para que el talento de ellos se de a conocer.

Foto: Cecilia Córdoba

Recién me dijiste que estudiaste música. Contame un poco más

Estudié música en una escuela que tenía Fandermole. Además de él estaban Pichienedicti, Maxi Ade, Juancho Perone, Sandra Coriso, Ivan Tarabelli, y eran un seleccionado de músicos que eran una maravilla.

Cuando era chica mi mamá me preguntaba: “¿Qué querés ser cuando seas grande?” y yo le decía música y famosa. Yo empecé a estudiar música porque pedía por favor estudiar música. Después pasé a estudiar en la Escuela Provincial.

La música es súper. Yo me levanto y escucho música. Y hay cosas que a mi me resultan fáciles sacando la parte netamente del vínculo con el periodista. Me pasa cuando van saliendo artistas nuevos y tenes que conocerlos, a mí me encanta  decir bueno, tenes que trabajar con tal y yo no saber quién es, sentarme y estar todo el día escuchando y saber de qué se trata. Porque me encanta consumir música y entiendo que es la única forma.

Hoy no traje los auriculares pero siempre estoy con unos auriculares por la calle escuchando todo el tiempo.

Mails, Whatsapp, redes sociales… ¿Qué preferís para trabajar?

Yo sigo pensando que el mail es una buena herramienta. Hoy es como que todo suma, yo no hago comunicación por Whatsapp, me parece muy invasivo como medio de comunicación.

Uso el Facebook mucho y Twitter. Yo tengo claro que en mis redes le hablo al periodista y los periodistas usan mucho tw, entonces tw uso mucho. Instagram lo tengo más mezclado con una cosa personal. Es el menos laboral de mis tres redes IG. De vez en cuando pongo mi gato, mi perro, que en las otras redes no lo pongo…

Sigo usando mucho el mail y el contacto personalizado. El llamar, ahí sí el Whatsapp y todo eso. Soy de la vieja escuela, como te decía antes, empecé mandando gacetillas de papel, yendo con mi bicicleta a los medios. No existía el mail, la foto. El otro día justo me llamaron para dar una charla en un curso y los chicos me miraban como diciendo ¿de qué habla?

Yo cuando empecé con el teatro, te juro que esto era así, se hacía la sesión de fotos, después íbamos y revelábamos el rollo. Yo hacia las copias de las fotos que a mi me parecían para prensa y atrás le escribía por ej: obra de “Alma Fatales”, de izquierda a derecha el nombre de autor y esa era la foto que yo llevaba al diario para que publiquen.  O sea, en el medio pasó de todo y ahora me llaman y me dicen necesito una foto y de acá del celular lo resolves. Así que he pasado por todas las formas de comunicación. A veces extraño, pero la tecnología vino a ayudar a mi trabajo de una manera asombrosa. Pero en ese momento eran otros tiempos y vos ya sabias que 15 días antes la tenias y esta era la foto que estaba y no había otra. Ahora de un momento a otro se genera una locura con la cuestión del ya.

Uso y trato de aprovechar el potencial que cada una tiene. Entiendo que en TW es  un flash que después en las gacetillas puedo desarrollar un montón más..


Foto: Cecilia Córdoba

¿Te queda un momento que te relajas y desconectas de las redes? 

A veces me lo obligo. Lo que hago es apagar el celular, bah, le desconecto Internet al celular. Soy bastante adicta, así que hago eso.

Sí, por mi trabajo, como yo trabajo en la parte privada por lo general… Por ejemplo, en verano prácticamente no hay recitales acá o espectáculos, sino que los organiza más la Municipalidad y eso también es una realidad que así como hoy por día puedo recibir 150 Whatsapps diaros, en enero mi mamá, mi hermana y alguna amiga para ver si salimos a tomar una cerveza entonces como que ahí bajo 200 decibeles y después arranca febrero y otra vez. Pero en diciembre y enero es como obligadamente. Ahí desconecto.

Algún consejo que le quieras dar a alguien que comienza un emprendimiento, proyecto

A mí la vida me fue llevando.  No es que un día dije voy a dedicarme a esto y voy a hacer esta estrategia para llegar. En un momento donde la profesión no estaba muy en boga, la gente no sabía, nadie buscaba Agentes de Prensa, hoy por lo general todo el mundo quiere tener a alguien que le haga prensa entonces no es que yo tengo un consejo de cómo lo manejé yo.

Si lo que entiendo es que hay trabajos como el mío y como cualquier persona que pueda tener un emprendimiento para trabajar de manera freelance y es fundamental la pasión porque  lejos de lo que todo el mundo se cree que vos decís: ah sí bueno, mandá dos gatetillas y estás con los músicos y entrás gratis a los recitales. ¡No! Yo trabajo 18 horas por día, o te pagan 5 millones de dólares y decís bueno lo hago porque me pagan 5 millones de dólares que no es el caso, o hay pasión. Porque sino decís, me voy a trabajar a un bar y a las 4 de la tarde me fui a mi casa y se termino el trabajo a las 4 de la tarde. Este es un trabajo, por lo general, cuando uno tiene un emprendimiento propio y trabaja de manera freelance, no te digo 24 horas pero si 18 horas a disposición, es como que tenes que estar así pendiente. Tiene sus pro y sus contras.

Pero en primer lugar la pasión, hacer las cosas bien es fundamental y hacer las cosas bien dentro de las capacidades que cada uno tiene. No vender humo. No intentar ser algo que uno no es o prometer cosas que uno no puede hacer. Me parece que lo fundamental  es ser honesto con lo que uno sabe hacer. Para donde quiere llevar su emprendimiento. Y ser honesto en eso que es lo que te distingue, para qué lo queres hacer.

En mi caso conjugan las dos cosas es mi medio de subsistencia económica y es mi pasión también. Hay que tener en claro que los trabajos se pagan y por más que sea tu emprendimiento cuesta mucho hablar de plata, cuando son proyectos personales.

Es importante trabajar bien y profesionalmente en esta profesión o cualquiera sea la que uno emprenda. Trabajar seriamente y de manera profesional va de la mano de la pasión. No es ni siquiera menor que eso. Van en conjunto.